LOS HUSARES TRAGICOS, Inmensa Obra

Prohibida la reproducción del texto, salvo que se indique el nombre del autor y la fuentec

 

 

 

libro-los-husares-tragicos-918-MLC31194899_7835-OPor Jorge Arturo Flores

 

Si la mejor novela histórica sobre la Guerra del Pacifico es, sin lugar a dudas, “Adiós al Séptimo de línea” del escritor Jorge Inostrosa (con s), el mismo  publicó  la mejor en torno a la Independencia de Chile, intitulada” Los Húsares Trágicos”.

Son tres tomos.

Nuevamente el talentoso escritor chileno pone a disposición del público una extensa novela que se lee rápidamente y donde perfila las actuaciones, hasta cierto  punto desventuradas, de José Miguel Carrera, sus hermanos y el guerrillero Manuel Rodríguez. Además, como personajes secundarios brotan su hermana Javiera y los tristemente célebres O’Higgins, San Martin, Monteagudo y la tenebrosa Logia Lautarina.

El texto combina humor, drama, acción, amoríos, sicología. Muestra certeramente la realidad del país en su génesis, las diversas tendencias recalcitrantes entre patriotas y españoles, la no menos entre carrerinos y ohigginistas, las fuertes tensiones  entre los líderes que pretendían emancipar a Chile, los combates intestinos, el tenebroso poder de la Logia Lautarina y mucho, mucho más.

LOS HUSARES TRAGICOS

Dejaremos en la pluma de don Cristian Velozo Varela la descripción de los tres tomos. Lo ubicamos en su página web “Un poco de todo…especialmente historia”.  Nos ha parecido muy interesante su desglose y lo hemos  cogido prestado, mencionando por supuesto la fuente:

Los Húsares Trágicos es una novela dividida en tres volúmenes,

El primero de ellos nos cuenta el origen de la familia de Manuel Rodríguez y de los Carrera, su paso por el convictorio carolino, donde se conocieron, sus travesuras, las buenas calificaciones que obtenía Rodríguez y que lo llevaron a entrar a estudiar Leyes y Cánones a la Real Universidad de San Felipe, mientras que el otro protagonista de esta historia, José Miguel Carrera, partía a España a hacer carrera militar. Luego la novela nos sumerge en el Santiago previo a los sucesos de 1810, con una detallada descripción de las calles, las costumbres y los lugares del Santiago de aquella época.   Se verá cuáles fueron los hechos que llevaron a la Junta de Gobierno del 18 de septiembre de 1810, especialmente la renuncia del odiado gobernador Francisco Antonio García Carrasco, las detenciones arbitrarias ordenadas por éste contra vecinos distinguidos de la capital, y la tremenda injusticia que se le hizo a Rodríguez al negarle su título de abogado arbitrariamente. Veremos los amoríos de Rodríguez con damas de la alta y de la baja sociedad, todo ello en un relato muy ameno.

El volumen II se centra en las campañas de la guerra de la independencia, que comienza con la invasión del almirante Pareja, los primeros combates en Yerbas Buenas y San Carlos, el sitio de Chillán, la toma de Concepción, la destitución de Carrera de la jefatura del ejército y el ascenso de O’Higgins. Luego, el desastre de Rancagua y posteriormente el periodo de la Reconquista, donde se encuentra la parte más apasionante de este libro: el como Manuel Rodríguez logra reunir una fuerza y desorientar a los realistas antes del paso del ejército de los Andes, y como se las arreglaba para enterarse de los planes del enemigo y hacérselos llegar a San Martín en Mendoza. Paralelamente a estos relatos, el libro nos cuenta las vicisitudes de la familia Carrera en su exilio luego del desastre de Rancagua, las penurias que tuvieron que pasar en su viaje desde Mendoza hasta Buenos Aires, la actividad de José Miguel Carrera para conseguir apoyo para recuperar Chile, las intrigas de la logia Lautaro, la fuerza avasalladora de Javiera Carrera, etc.

El volumen III se centra en la actividad de José Miguel Carrera en la pampa argentina y en su intervención en las guerras que libraban los distintos caudillos entre sí para hacerse del control de las Provincias Unidas, hoy Argentina. Se verá en el relato como Carrera muchas veces fue empujado por la fuerza de los acontecimientos a tomar decisiones que a la postre significaron su final.

ALGUNAS DEDUCCIONES

La novela, a diferencia de Adiós al Séptimo de Línea, posee escasos  personajes de ficción. No sabemos si los eruditos han detectado alguno. La mayoría son personas de carne y hueso que existieron y tomaron parte en la gran epopeya de liberar a los chilenos de los godos.

Resalta, como siempre, la facultad matriz de Jorge Inostrosa en orden a dibujar acertadamente  los caracteres sicológicos de los protagonistas. Para ello, cuentan, se hizo asesorar por sicólogos y siquiatras. En este sentido, siempre se alabó la concienzuda investigación que realizó  el autor en cada uno de los temas publicados. Incluso, cuando tuvimos el privilegio de estar con él en Constitución, nos contó que había realizado el mismo  viaje del Ejercito Libertador, traspasando la cordillera. Más aun, la policía trasandina lo retuvo pensando que era espía.

Como persona era tan ameno  como el escritor.

Continúa en este trabajo su tarea de no construir héroes con pies de barros sino personas reales, con defectos y virtudes. En esa línea, su labor es preponderante al bajar de las alturas ciertos héroes que, en verdad, nunca lo fueron y mostrar las debilidades de los que la historia destaca como fuertes.

Su tarea desmitificadora es una de las virtudes que más se agradece, especialmente cuando la historia llamada oficial es renuente a descubrirla y se ha esmerado a lo largo del tiempo en mitificar a quienes, en realidad, no tenían los méritos asignados.

La reconstrucción de los eventos bélicos es otra virtud que resalta en la pluma de Inostrosa. Documentado como se  ha visto, describe las acciones como si él estuviera presenciándolas, lo cual hace que el lector se entusiasme, admire y lea con frenesí y placer.

Desconstruye  certeramente  el pretérito.

Una de sus mayores certezas fue resaltar la oscura y tenebrosa entidad que manejaba  a los  líderes chilenos. La Logia Lautarina. En especial, surge la maquiavélica imagen de Bernardo Monteagudo. El lector se imagina al facineroso: flaco, encorvado,  con mirada siniestra, despreciable. Tuvo un fin propio de su naturaleza: asesinado.

Pero lo que más llama la atención es la figura de San Martin, no por sus méritos, que no los tiene, sino por sus inocultables ansias de poder. No pudo en Chile, pero sí en Lima, donde prácticamente se convirtió en un nuevo Virrey. Sus diferencias con  otro grande, Thomas Cochrane, lo mostró en toda su dimensión hostil y mediocre.

La historia ha sido exageradamente generosa con él, orillando el servilismo.

La  de José Miguel Carrera y sus peripecias son ampliamente conocidas y aquí también se las desmenuza. Pero hay una instancia que no es suficientemente conocida por el común. Trátase  de la participación del héroe chileno en Argentina.  Merced a su capacidad de líder nato, tuvo que inmiscuirse en las guerras intestinas que ocurrían allá, siempre con el objeto de armar su ejército y regresar a Chile.  Al través de diversas acciones bélicas, Carrera logró importantes resultados y se irguió como un personaje notable de los acontecimientos.

Pero eso a él no le importaba. Su mente únicamente miraba la Cordillera de Los Andes.

El final, como sabemos, fue trágico y dramático.

Novela histórica de capital importancia en el panorama literario chileno. Colosal obra que muestra una vez más el indudable talento que poseía Jorge Inostrosa en el desarrollo de situaciones ocurridas en Chile. Su tarea posee también un legado interesante porque abrió varias ventanas que permanecían cerradas, desacralizando personas que han estado siempre ocupando sitiales que no corresponden a su excelencia. Asimismo, es trascendental  por su formidable manera de narrar, motivando a muchos chilenos a leer historia y a interiorizarse posteriormente en ella.

Es un gran mérito, sin duda, ese resultado.

El libro, hay que decirlo, se orienta claramente hacia la corriente carrerina. Los que somos admiradores del prócer, estamos más que felices. Los de la orilla contraria, por supuesto, no sonreirán ni dejarán oír el aplauso entusiasta.

Comprensible.

Agradecimientos una vez más al insigne escritor Jorge Inostrosa por su valioso aporte a la historiografía chilena.

Ver pagina http://www.cronicahistorica.wordpress.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s