Fernando Alegría: el ensayo y la novela en su producción literaria

Prohibida la reproducción del texto, salvo que se indique nombre del autor y la fuente.

 

Por Jorge Arturo Flores

Fernando Alegría (26 de septiembre de 1918 – 29 de octubre de 2005), ensayista, crítico, novelista, poeta, biógrafo, cuentista, historiador literario, es uno de los grandes escritores chilenos, inserto en el Siglo Veinte. Su trayectoria está respaldada por la publicación de 46 libros, entre los que sobresale su capacidad de juez literario, narrador de gran nivel, excelente novelista e historiador de renombre. Estaba destinado a obtener el Premio Nacional de Literatura, del cual fue varias veces candidato. Sin embargo, el jurado pasó indiferente a su lado, prefiriendo otros de menor trayectoria y valor estético. Diríase que conspiró su permanente residencia en Estados Unidos, pero ello no es medida para enjuiciar una labor artística. Tampoco puede aducirse que su posición ideológica fue traba para ello, puesto que la política, literalmente hablando, no es atributo indispensable para conseguir un premio literario (percibimos una sonrisa del lector). No obstante ello, y si quisiéramos atribuirle al factor político una intromisión preponderante, Alegría debió obtenerlo con facilidad puesto que su tendencia natural fue la izquierda, mayoría absoluta en el reparto de galardones literarios en Chile.

Habría que descartarlo.

El valor indudable de su faena literaria está fuera de discusión. Entonces ¡qué?.

La “petit histoire” es la que debe responder esas interrogantes.

EL ENSAYO

Desde su cátedra norteamericana, Fernando Alegría tuvo la oportunidad de publicar diversos libros que hablaban sobre la narrativa y poesía latinoamericana (el prefirió decir hispanoamericana). Con ello demostró su preocupación por las letras de América y también permitió  un mayor conocimiento.

Fue una labor invariable.

En Chile publicó varios libros de ensayo. Las Fronteras del Realismo (1962), y, posteriormente, en versión aumentada,Literatura Chilena del  Siglo XX (1967), constituyen, a nuestro juicio, su contribución medular sobre la literatura criolla, especialmente el último, donde se explaya sobre la tarea de varios escritores  con una claridad notable además de un juicio valorativo erudito. En tal sentido, ocupa lugar preferente en la ensayística nacional donde otro colega suyo, Mario Ferrero, con sus Premios Nacionales de Literatura, tuvo sitio destacado.

El ensayo de Alegría tiende a mezclarse con la crítica literaria.

En ambos frentes hace gala de un estilo preciso, claro, sin aspavientos, utilizando un lenguaje sencillo, dinámico, muy variado, en que se aprecia la jerarquía del autor y su notable conocimiento del ámbito literario.

A pesar de su carrera como Profesor en universidades norteamericanas, su lenguaje no refleja la pedantería propia de los académicos ni tampoco el enrevesamiento técnico al cual son tan proclives.

“Literatura Chilena del Siglo XX” está dividido en 2 partes: Panorama, que es propiamente historia de la literatura y Primer Plano, dividido en prosa y poesía, que refleja la pluma ensayística del autor. Al principio, como preámbulo, el ensayo Las Fronteras del Realismo, que le dio nombre al libro anterior.

Alegría sabe internarse en los vericuetos de los géneros literarios, asoma su mirada lúcida y emite juicios agudos, doctos, remarcando los valores artísticos y haciendo notar la trascendencia de los autores chilenos. Su tesis, por ejemplo, sobre el humorismo de González Vera es acertadísima. Lo mismo cuando habla de la Introducción a los cuentos de Baldomero Lillo y  el trascendentalismo en la novela chilena de Manuel Rojas. Es una ojeada congruente, con autoridad, desmenuzando las obras de los escritores y revelando el calibre de sus textos.

En tal sentido “Literatura Chilena del Siglo XX” es un libro forzoso para consultas y visionario en sus interpretaciones.

LA NOVELA

De todo su trabajo novelístico, dos ejemplares representan, a nuestro juicio, lo más alto. Por un lado, Lautaro, Joven Libertador de Arauco (1943), y, por el otro, Caballo de Copas (1957).

Con este último se consagra.

Aplaudido por la crítica y por el público, “Caballo de Copas” es la historia de chilenos afincados en San Francisco, EEUU, sus miserias, sus ansias de gloria, sus melancolías. Es un retrato fiel, crudo, de la realidad de los inmigrantes. El caballo “González” es el gran protagonista y sobre el cual se cierne la totalidad de la anécdota. Provoca el cambio en sus tenedores. Un libro formidable, festivo, con gran colorido humano, reflejo del carácter chileno.

Tiene un  final feliz.

Sobre el libro dice Memoria Chilena:

“Narrada en primera persona, el protagonista de esta novela es un hombre que hace su vida fuera de su país natal, empujado por sus ansias de superación personal y económica. En este nuevo mundo, en el que existen pocas oportunidades para seres desarraigados, desempeña labores menores como lavador de platos o “pinche” (ayudante) de cocina en restauranes de segunda categoría. Sin embargo, el azar le ofrece un destello brillante, quizás el único en su vida, del que podrá hablar en el futuro con orgullo: compra un caballo de carrera en decadencia, que había sido siempre perdedor, pero al cual el destino le reserva también un momento de grandeza cuando gana un clásico importante.

La novela de Alegría está poblada de personajes humildes y marginales, se desarrolla en escenarios pobres, en los que se congrega la gente que tiene dificultades económicas y culturales que los alejan del futuro próspero que soñaban. Desde sus lugares de asentamiento, mundos marginales con particulares códigos de comunicación, enfrentan una realidad compleja, dura, brutal.”

Por su parte,  “Lautaro, Joven Libertador de Arauco”, trata sobre la vida del gran líder promaucae que tuvo a mal traer a los conquistadores españoles, propinándoles, aparte de reveses portentosos, claras señales de  su genio militar. Es un texto que posee fines didácticos y  conduce al público juvenil. Extenso, bien escrito, con nudo dramático interesante. Fue publicado en 1943 . Resulta  curioso que  mencione, en los tiempos de Lautaro, a Chile como nación, cuando sabemos que ello  fue posible tiempo después. Pero el libro obtuvo dos importante premios literarios y no seremos nosotros quienes objetemos su valor. Por lo demás, su calidad artística no se objeta. Es un ejemplar valioso, bien documentado, descrito a modo de historia, con pocos diálogos y escasas descripciones. Abunda, eso si, la reflexión del autor en torno a la situación de Lautaro, Valdivia y  la época.

Tiende, sin duda, al discurso reflexivo, bordeando el panfleto y el patrioterismo.

REPERCUSIÓN EN LAS LETRAS CHILENAS

María Isabel Sáenz – Villareal (Historia de la Literatura Chilena, Zig Zag) apunta certeramente sobre la labor narradora de Fernando Alegría. Dice: “ Para él, la misión fundamental que a su generación le corresponde abordar en el campo de la novela es la de cortar amarras del localismo costumbrista y llevar el género a su más pleno nivel de universalidad. Así, las grandes ideas, los problemas del hombre moderno, el complejo ambiente de las ciudades, los combates sociales, los mitos heroicos, las costumbres y hombres extraños, el pensamiento internacional y todo aquello que permita dilucidar el destino del hombre en el mundo contemporáneo, y que revele el alma del pueblo, debe constituir el núcleo temático de ella”.

En “Fronteras del Realismo” mencionaba justamente esta particularidad universal que buscó en sus textos. El escritor chileno debía bucear su identidad en lo humano, no en lo circunstancial del paisaje; en sus relaciones sociales, abandonar  el localismo provinciano y el abandono isleño,( para remontarse),  indagando en su interior los motivos de su cosmos.

Esto lo planteó en sus Panoramas, historias y trabajos literarios.

La permanencia en el extranjero y su contacto con la literatura norteamericana, le permitió poseer otra mirada sobre el panorama chileno y hacia allá apuntó un poco su pluma. Es un crítico más universal y como ensayista se explaya con mayor cosmopolitismo. Esta universalidad temática también se nota en su novela “Caballo de Copas”, (aunque el fondo sea muy chileno), donde el tratamiento de la novela en sí habla de una perspectiva diferente.

La novela de Fernando Alegría, en lo tocante a los dos textos que hemos visto, es acendradamente patriótica,  permite mostrar el rasgo nacional, analizando el carácter del chileno, sin dejar de lado, en algunos textos, la faceta ideológica,  la cual minimiza su trabajo.

La senda política, si bien en lo personal debió llenarlo absolutamente, en lo literario desmejora el porcentaje de calidad y su aporte es precario. Situación con la cual, estamos cierto, no deben  concordar quienes marchan bajo las rojas banderas.

Éstos solamente ven el blanco y el negro y, en algunos casos, únicamente el negro.

En suma, el quehacer de Fernando Alegría en las letras nacionales fue fecundo, generoso, enriquecedor, quedando en su historia como uno de los grandes autores de la literatura chilena durante el Siglo XX.

                           

Ver Biografía  en http://www.semblanzasliterarias.wordpress.com

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LIBROS PUBLICADOS.

* Recabarren, 1938
* Ideas estéticas de la poesía moderna, 1939
* Leyenda de la ciudad perdida, 1942
* Lautaro, joven Libertador de Arauco, 1944-1943
* Ensayos sobre cinco temas de Thoman Mann, 1949
* Camaleón, 1950
* La poesía chilena, 1954
* Walt Whitman en Hispanoamérica, 1954
* Amérika, amérika amérika, 1954
* El poeta que se volvió gusano, 1956
* Caballo de copas, 1957
* Breve historia de la novela hispano americana, 1959
* El cataclismo, 1957
* Las noches del cazador, 1961
* Las fronteras del realismo, 1962
* Gabriela Mistral, 1964
* Mañana los guerreros, 1964
* Novelistas contemporáneos hispanoamericanos, 1964
* Novelas que hablan, novelas que cantan, 1966
* La novela hispanoamericana del siglo XX, 1967
* Literatura chilena del siglo XX, 1967
* Como un árbol rojo, 1968
* Los días contados, 1968
* Darío y los comienzos del modernismo en Chile, 1968
* La maratón del palomo, 1968
* Los mejores cuentos de Fernando Alegría, 1968
* Literatura chilena contemporánea, 1969
* La venganza del general, 1969
* Literatura y revolución, 1970
* La prensa, 1973
* La ciudad arena, 1974
* Literatura y praxis en América latina, 1974
* El paso de los gansos, 1975
* Relatos contemporáneos, 1979
* Coral de guerra, 1979
* Instrucciones para desnudar a la raza humana, 1979
* Una especie de memoria, 1983
* Cambio de siglo, 1984
* Los trapecios, 1985
* Antología personal, 1987
* Nos reconoce el tiempo y silba su tonada, 1987
* Allende, mi vecino, 1990
* Creadores en el mundo hispánico, 1990
* La rebelión de los placeres, 1990

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