Hernán Díaz Arrieta ( Alone) y la crítica literaria en el Bicentenario

   

Prohibida la reproducción del texto salvo que se nombre al autor y la fuente.

Por Jorge Arturo Flores

La critica literaria en Chile ha tenido un desarrollo que podría llamarse exitoso. Lo ha sido porque tuvo los exponentes necesarios y porque ha persistido en el tiempo. Quien cuenta con un mayor número de integrantes es la publicada en la prensa. Es llamada crítica literaria periodística o pública. La otra, más lejos, hermética, oscura, enrevesada, es la académica o universitaria.

Es elitista y no trasciende.

Nos preocuparemos de la periodística, donde hay diversos autores que efectuaron la tarea de comentaristas de libros, trascendieron y ocupan destacado lugar.

CRITICA LITERARIA DURANTE EL BICENTENARIO.

Durante el periodo del Bicentenario (1910-2010), el análisis de libros tuvo expositores de fuste. La otra singularidad, reiteramos,  es que duraron en esa función por tiempo considerable, permitiendo un alto desarrollo de las letras.

Hoy se les echa de menos.

El primero que asoma en  nivel de importancia es Omer Emeth, que tuvo destacada participación en los albores del siglo. Fue importante, pero no tenido mayor resonancia. Quien tomó sus banderas fue Hernán Díaz Arrieta, Alone, (1891-1984) que sí tuvo la preeminencia de la que careció su predecesor y se ha mantenido, ya pasado el siglo, como el mejor y más grande los críticos literarios chilenos.

Pero antes de pararnos en su figura, conviene señalar a otros que, según nuestro juicio, también se  mantuvieron en la cima de los comentaristas distinguidos. De esta manera nombramos a Raúl Silva Castro, Ricardo Latcham y Hernán del Solar quienes, junto a Alone, forman el grupo de los Cuatro Grandes. Después aparece Ignacio Valente (más de 25 años en la fragua).

Y se acaba el cuento.

Entre medio hay nombres, last but not least, que tuvieron activa participación: Juan de Luigi, Manuel Vega, Filebo, Domingo Melfi, Milton Rossel, Eliodoro Astorquiza, etc.

Pero el más grande sin duda es Alone.

 

ALONE Y SU TAREA COMO ENJUICIADOR

Desde 1920 (primera crónica literaria en la revista Pacífico Magazine) hasta 1978 (última crónica en El Mercurio), la pluma de Alone se convirtió en un Tribunal de Letras en la república literaria. Más de 65 años. Su importancia fue tal que una crítica negativa hundía un libro y una positiva lo alzaba al éxito. Hasta sus más enconados detractores deseaban, en el fondo, unas letras suyas.

Fue un verdadero Pontífice.

Lo suyo lo realizó a través de la Crónica Literaria, porque abominaba de la crítica literaria objetiva, imparcial, científica, independiente. La crónica le daba más libertad para sus gustos y fobias. Su exquisito gusto literario era la medida, además de una vasta cultura. El instrumento: un estilo que es irrepetible y no tiene parangón en las letras nacionales.

Es el mejor estilista de la literatura chilena.

Tuvo logros notables al apoyar a figuras que mas tarde campearon en la literatura criolla: Pablo Neruda, Gabriela Mistral, María Luisa Bombal, Marta Brunet, Manuel Rojas, González Vera, como asimismo, a varios que posteriormente obtuvieron el Premio Nacional de Literatura: D Halmar, Prado, Edwards Bello, Francisco Coloane, Salvador Reyes, Edgardo Garrido Merino , Juvencio Valle, Max Jara y un largo etc.

Su tarea fue más positiva que negativa.

Pero no solamente se remitió al juicio valorativo. También fue antólogo, biografista, cuentista, novelista, conferenciante, memorialista, traductor, ensayista de fuste. Publicó más de veinte volúmenes y después de su muerte han continuado apareciendo publicaciones con reunión de sus celebradas crónicas.

LA CRÍTICA DE ALONE

 Esta no se adscribe a ninguna escuela en particular, sino se remite a la medida de un simple lector: me gusta o no. En otras palabras, el placer o displacer de leer. Muchas veces lo dijo: la crítica objetiva, científica, imparcial, es espléndida, pero tiene un serio inconveniente: no existe. Nada de lo que salga de nuestra mente puede convertirse en algo frío e impersonal.  Va teñido de la impronta. Luego deviene la inevitable disyuntiva: me gusta un libro o me aburre. No se sale de ahí. Es la única medida.

Entonces, el entretenimiento era su mejor base.

Basado en esa premisa, el cronista cogía los libros y opinaba. Una de las condiciones que imponía a fuego era que estuviera bien escrito. Los mal redactados no pasaban  su rasero. Luego, debían descontar las descripciones abundantes de la natura (si no que lo digan los criollistas) y daba  preferencia a quienes ahondaron en la condición humana, especialmente si se parecían a su amado Proust. Gustaba de la originalidad y prefería la prosa sin duda. Aunque respaldó a Gabriela Mistral y Pablo Neruda, su caminar por la poemática no es tan fuerte como en la narrativa, donde llegaron a rotularlo de “Novelista de Libros”.

Ciertamente cometió errores, como todos, pero  fueron mayores los aciertos.

Al igual como sus adversarios, metió en la coctelera de la crónica, simpatías, diferencias y la mayor variedad de temas: religión, política, filosofía, arte en general. Es un friso muy amplio.

El público aplaudió desde temprano su irrupción en la crítica y apreció su estilo, su juicio, su amenidad y lo acogió como el más popular.

Muchos colegas le otorgaron varios títulos, entre ellos, Maestro de Escritores (Hernán del Solar), El Critico de Chile (Martín Cerda), Maestro Nacional de la Critica Literaria(Pablo Neruda) y Poeta de la Crítica (Ignacio Valente). Además por supuesto de habérsele otorgado con toda justicia el Premio Nacional de Literatura.

LOS CLÁSICOS DETRACTORES

 La manera de cotejar libros le acarreó una campaña sistemática, odiosa, hasta vil por introducir el placer de leer y utilizar la expresión “entretenimiento” como base para sus preferencias. El Arte, decían, es demasiado serio como para ser objeto de solaz. No lo concebían ni se lo aceptaron. Todos propugnaban por cierto el análisis serio, frío, científico, objetivo.

Y nunca aceptaron las razones de Alone.

Este, incluso, para advertir sobre su tarea, tituló uno de sus libros Historia Personal de la Literatura Chilena, consecuente con lo que planteaba.

Aun así, no le dieron pasada.

Aparte de desdeñar su tarea como crítico, objetar su metodología y rebajar su calidad, incluso hasta criticar su formidable estilo,  las emprendieron por el lado cronológico: siempre lo trataron de viejo (pasó con facilidad los 90 años). La política, por otra parte, no estuvo ausente: blanco preferido de los escritores izquierdistas, salía a flote su postura anticomunista y liberal.

La cronología y la política, por cierto, no  son condicionantes literarias a la hora de emitir un juicio, pero en Chile, ya se sabe, no se puede soslayar la ideología y su presencia importa demasiado. Además, este es un país que desdeña a los viejos, por utilizar una expresión mesurada.

No obstante ello, su figura ha perdurado.

Incluso por sobre sus detractores.

Hoy se han efectuado estudio serios, objetivos,  académicos y se ha llegado a la conclusión que Alone ha sido el mejor crítico literario que ha tenido este país. Aun con las salvedades que su caso amerita. Aun así, se le reconoce como el mejor.

Que la época, que la historia, que los tiempos, que la política, que los gustos, que los estudios, que las escuelas,  cualquier cosa, pero se ha mantenido. Inclusive ciertos críticos le han descubierto en sus crónicas muchas de las estructuras metalingüísticas que solamente los eruditos conocen o estudian en sus soledades académicas.

Tuvo esos hallazgos.

BREVE CONCLUSIÓN

 La crítica literaria ha experimentado diversos estadios de progreso en la evolución artística. Métodos, escuelas, estilos, que buscan un perfeccionamiento (im)propio de quien analiza una obra de arte. Además, muchos de sus estudios tendieron a convertirla en una ciencia y al libro en su objeto inerte.

Bien por ellos.

Mal por lo lectores.

Estos solamente cogen un libro para leer y entretenerse. Habrá otros que busquen sabiduría, tema específicos, elevaciones metafísicas, lo que se quiera, pero el lector común lee por placer.

Ahora, si les deja alguna enseñanza, miel sobre hojuelas.

Es la gran lección que muchos aprendieron y otros, obcecados en sus grados universitarios, no asumen y persisten todavía en hacer la autopsia al texto en frío, sin anestesia, buscando trascendentalidad.

Después, levantan los brazos al cielo y se quejan que en Chile no se lee.

La definitiva lección dada por Alone en más de medio siglo de actividad literaria es muy simple: el gusto en la elección de un libro es irreductible, no se puede soslayar, es la piedra filosofal.

TEXTO: Jorge Arturo Flores

FOTO: Memoria Chilena

Mas informacion sobre alone en:

http://www.semblanzasliterarias.wordpress.com

http://www.escritorjorgearturoflores.wordpress.com

2011

2 comentarios en “Hernán Díaz Arrieta ( Alone) y la crítica literaria en el Bicentenario

  1. “….aunque respaldó a Gabriela Mistral y Pablo Neruda”??. Al parecer no siempre, por lo menos el 3 de de Agosto de 1924 en el Diario La Nación, se podía leer esto: Crónica Literaria. Veinte Poemas de Amor y Una Canción Desesperada, editorial Nacimiento. (Extracto)
    Alone
    3 de Agosto de 1924.
    Diario La Nación
    “Dicen que los aplausos prematuros han engreído un poco a este poeta demasiado joven; que un círculo de admiradores lo rodea, especie de pequeño cenáculo ambulante en el cual uno desempeña el papel de Secretario y le lleva los manuscritos, y los otros llevan corbata a la Neruda y hasta sombrero a la Neruda.
    Conozco de cerca al autor de estos Veinte Poemas y puedo afirmar que no hay una palabra de verdad en semejante leyenda, pero la cuento, porque me parece encantadora y estoy seguro de que, andando el tiempo, habrá de figurar… en alguna Historia de la Literatura Chilena con anécdotas…
    … Abramos sin pasión su segundo volumen poético. Parece más raro y menos accesible que el primero… Aquí domina cierta especie de sequedad entrecortada, casi dolorosa, una violencia de expresión, hija tal vez del excesivo afán de novedad.
    El poeta quiere separarse a toda costa de los otros, los viejos, los de ayer, los de anteayer y corta amarras, bate el ala al viento, trata de alejarse y huir.
    …Las mujeres siempre encuentran hermosas las palabras de amor que se dirigen a ellas; pero nosotros las hallamos (éstas) desconcertantes, faltas de sentido, desorientadas…
    Comprendo… que se necesita cierta locura para hablar en versos y cantar… pero la locura, como todo, tiene su límite… Las invisibles e innumerables lógicas nos envuelven y el que la rompe cae en el silencio, no despierta ecos, no toca fibras sensibles, grita hacia otros mundos y sólo en otros mundos será escuchado.
    Con frecuencia este muchacho dulce, obstinado y pensador que es Pablo Neruda parece que nos volviera la espalda y le estuviera hablando a otros, en jerigonzas. Dan deseos de tomarlo del brazo y llamarlo: -Oiga ¿qué decía usted? …Nos miraría con una profunda mirada y seguiría conversando con los elfos genios de la noche.
    Mejor será escucharlo con paciencia y tratar de coger de a una sus expresiones. Seguramente vale la pena. Algo se puede afirmar de sus palabras y es que nunca dice vulgaridades, esas tonterías viejas, más desconsoladoras que lo que no entendemos.
    Y a veces nos hace pasar ante la vista seres deslumbrantes… o bien tiene toques de una amable delicadeza fina y sonriente… Pero es poco, muy poco todo esto para un libro, aún cuando el libro se lea en diez minutos por su abundancia de páginas en blanco.
    La sensación total es la de una sementera que aún no asoma a la superficie. La tierra está hinchada… se ve que pasaron el arado una y otra vez… hicieron los surcos, echaron con pródiga mano los gérmenes.
    Todavía no brotan, falta el agua de la emoción humana, falta el tiempo vivificador… Hasta ahora nosotros sólo podemos presentirlo, acercando mucho el oído, con buena voluntad y examinados también a microscopio las ligeras hierbas verdes tiernas que asoman muy espaciadas y tímidas a la luz. Ahí saldrán.
    Esperemos como los labradores que siempre aplazan su esperanza para el año próximo”. fuente: La Nación. (como los archivos del Diario La Nación, fueron privatizados y vendidos al igual que el periódico, no se puede encontrar la información, en el sitio donde estaban alojados todas las noticias,Esta desapareció de la red, ahora solo se consigue recurriendo a la memoria cache de google.) http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:DY5n2Ozm4_YJ:www.lanacion.cl/noticias/cultura-y-entretencion/notas/cuando-neruda-defendio-sus-veinte-poemas-en-la-nacion/2004-07-13/193847.html+&cd=1&hl=da&ct=clnk&gl=dk

    • Lamento no haber respondido vuestra nota antes. Agradezco en todo caso la transcripción casi literal de la crónica dedicada a Neruda.Como siempre es muy buena en términos estilísticos. Cuando hablo de respaldo, lo digo en general. Tanto a Neruda como a Gabriela Mistral le dedicó buenos artículos, algunos encomiásticos, pero ciertamente no le agradó toda su obra. Con Gabriela Mistral se quedó pegado en Desolación. El resto le pareció menor. A Pablo Neruda, en su dilatado trabajo, dedicó varias crónicas que resultan laudatorias, aunque contenidas. Los unió siempre una especial amistad, pero que fue siempre estropeada por la manía de Alone de ver y mostrar el lado politico de Neruda y los comunistas. Alone era furibundo anticomunista y ciertamente muchas de sus apreciaciones, lamentablemente, contaron con ese cariz. Aunque inevitable, la politica en las letras me ha parecido siempre deplorable, pero no puedo remar contra la corriente.
      Agradezco la lectura de nuestros trabajos y estoy sorprendido de las innumerables visitas a este sitio. No lo esperaba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s